martes, 11 de septiembre de 2007

Púas




Una gota de tu presencia me alcanza para diseñar un sueño sin abismos.

Cuando desapareces, un océano me ahoga en el fondo del desquicio.


Una línea de tu mano me alcanza para dibujar mis mapas.

Cuando te alejas se confunden mis senderos como arañas ebrias.


Una letra de tu boca llena todos mis mensajes.

Cuando callas encallo seca en cada esquina.


Una soga de tu mano me alcanza para enroscarme.

Cuando me apretas agonizan mis sentidos.


Una palma de tu golpe me alcanza para enterrarme.

Cuando me pegas el infierno se hace carne.


Una luz en la mañana me alcanza para mirarme.

Cuando me veo, moretones se hacen ira.


Una pizca de conciencia me alcanza para alejarme.

Cuando me corro el amor se hace cenizas.



Hastiada de tu maltrato, me harto de la prisión,

te aborrezco, te maldigo ,

ya no pierdo la razón,

me despido en el silencio, para adentro, enrojecida,

y me paro en mis dos pies, golpeada, en desequilibrio,

recojo toda mi sangre, mis cosas, y mi poesía

porque es mi fuerza, mi arte

te desecho de mi vida,

y me encargo (¡como sea! )de romper todas las puertas...

- pido ayuda -

(a gritos, a llantos, a desconsuelo)



Un pedacito de espejo me alcanza para asumir la herida abierta.

Cuando me sane sembraré semillas nuevas.


Nunca más tu mano en mí

Nunca más sola y confusa,

Nunca más golpes de amor

ruina de mieles y púas.


© 2007 by Orquídea

1 comentario:

ElPoeta dijo...

Hermosas palabras, pero demasiado tristes... ¡Basta ya! que cese esa violencia sin sentido: Crónica del Viento: LA VIOLENCIA ABSURDA
Un beso, mi dulce Orquídea,
V.